7 d’octubre de 2018

Fabian Mohedano: «Trabajamos 250 horas más que los alemanes para hacer lo mismo»

El catalán ofreció ayer una charla en Azpeitia en el marco del proyecto desarrollado por Elhuyar sobre la gestión del tiempo y la conciliación

Un grupo de expertos en diferentes disciplinas se unió por casualidad en 2014 y acordó iniciar una reforma horaria en Cataluña para después implantarla en el resto del Estado. El objetivo último es adaptar nuestros hábitos al horario europeo para favorecer no solo la conciliación laboral, sino aprovechar considerablemente nuestro tiempo y, en definitiva, mejorar nuestra salud. Fabian Mohedano fue uno de los impulsores que logró que en julio de 2017 se presentara en el Parlamento catalán el pacto por la Reforma Horaria, «propuesto por Carles Puigdemont y firmado por 110 organizaciones». Ayer ofreció una charla en Azpeitia en el marco del proyecto desarrollado por Elhuyar sobre la gestión del tiempo y la conciliación.
- ¿Qué diferencia hay entre la reforma horaria y la conciliación laboral?

- Evitamos hablar de conciliación porque la reforma horaria es un concepto más amplio que parte de la salud. Trabajamos 250 horas más que los alemanes para hacer lo mismo. Este modelo laboral tan presencialista genera organizaciones no productivas, con horarios muy rígidos, un alto nivel de absentismo y dificultad para retener el talento. Todo ello acaba afectando a la salud debido a la obligación de alargar o doblar jornadas de trabajo, estrés, trastornos en el sueño, que desencadenan obesidad, diabetes...
- ¿Cuál diría que debe de ser el gran cambio a abordar?
- Están todos interrelacionados pero a nivel alimenticio somos un poco extraterrestres. No seguimos el ritmo del sol. Solo desayunamos dos de cada diez personas, porque el resto lo hace a media mañana. No hay ningún país que coma a las tres de la tarde. Yo particularmente me siento un revolucionario cuando consigo cenar a las ocho de la tarde, porque lo normal en este país es hacerlo a las diez, lo que implica que perdemos una hora de sueño. Ahora bien, con esta reforma no decimos a la gente que tenga que cenar a las ocho, sino que cada uno pueda hacer lo que considere. El problema de ahora es que te obligan a hacerlo a las diez de la noche.
- Su objetivo es 2025. ¿Qué medidas le gustaría ver implantadas para entonces?
- Que a nivel laboral el porcentaje de flexibilidad horaria alcance la media europea del 40%. Para que te hagas una idea, ahora estamos en el 20% y Holanda en el 80%. Llegar al estándar europeo de teletrabajo del 25%, que ahora se sitúa en el 12%. Respecto al horario escolar, que se recupere el horario partido pero acortando el descanso al mediodía, de tal forma que no tengan que salir tan tarde y los que hacen horario continuo no coman a las tres de la tarde como hacen ahora. Así se podrían adelantar las extraescolares, porque es una barbaridad que un adolescente salga de hacer deporte, teatro o clase de guitarra a las nueve o las diez de la noche. Eso se ha normalizado y afecta directamente a su calidad del sueño, porque les cuesta más dormir y mucho más levantarse al día siguiente.
- El 'prime-time' en España empieza a las 22.30 horas, mientras que en Alemania o Noruega lo hace a las ocho. La parrilla televisiva tiene un papel relevante y no debería quedarse al margen en esta revolución horaria.
- No entendemos que haya televisión hasta las dos y media de la madrugada. El 'prime time' se ha retrasado 75 minutos en los últimos 15 años, lo que ha provocado la pérdida de una hora de sueño. Y eso contribuye también a que seamos el país que más tarde compra por internet: entre las once y la una de la madrugada.
«El prime time se ha retrasado 75 minutos en 15 años. No tiene sentido que empiece a las 22.30 horas»
- A nivel laboral, ¿qué sectores considera que van a tener menos problemas para adaptarse a su propuesta?
- Las grandes empresas por lo general ya están dando pasos. Al igual que las empresas pequeñas que han hecho el 'click'. La flexibilidad de horario y el teletrabajo, mejora la productividad un 15% y ya hay compañías que empiezan a interiorizarlo. Además, tenemos una generación 'millenial' que tiene otra mentalidad. Asume que no va a tener un trabajo para toda la vida como sus padres, y que además van a cobrar poco. Por eso buscan la manera de compaginar el empleo con otras actividades. Aunque eso no significa que no haya 'millenials' trabajando de 9 a 21.00. Lo que está claro es que si no abordamos ahora el cambio, lo promoverán ellos cuando lleguen a los puestos de mando porque es una idea que tienen interiorizada.
- ¿Qué solución se le puede dar a profesiones con horarios más intempestivos como periodistas, abogados, comerciantes...?
- La actividad pública tiene un papel fundamental en esto. Sobre todo en el periodismo. Si esa actividad que va desde una conferencia hasta un partido de fútbol se celebra antes, los periodistas saldréis antes. Este año hay partidos a las diez y cuarto de la noche, que terminan a las doce. Eso es una barbaridad. En este sentido, el Parlamento de Cataluña adelantó el horario de sus comisiones y ahora terminan a las seis, en lugar de a las nueve de la noche. Lo han hecho, y no ha pasado nada. Y con los comercios ocurre lo mismo. No hace falta tener la tienda abierta hasta las ocho o las ocho y media todos los días. Los franceses en tres años hicieron una ley para prohibir el envío de mails a partir de las seis de la tarde. No decimos que deba implantarse esa medida, sino que el cambio es posible.
- ¿Cuánto tiempo le puede llevar a la sociedad habituarse a los nuevos horarios?
- Lo más sencillo es que cada uno intente hacer la 'revolución de la media hora'. Esto es, intentar levantarse media hora antes para salir desayunado de casa; en el trabajo proponer el horario flexible al menos media hora, ir al gimnasio o cenar treinta minutos antes... No es un cambio muy grande, pero si se toma conciencia desde todos los ámbitos puede empezar a ser una realidad.
- El Parlamento Europeo instó a la Comisión Europea a valorar si tiene sentido continuar con el cambio de hora que, por otro lado, nos vuelve a tocar el próximo día 28. ¿Qué horario entiende que nos convendría más: el de invierno o el de verano?
- El horario de invierno sin lugar a dudas. Adoptar el huso horario de verano supondría que por la mañana en invierno se haría de día entre las 9 y las 9.30 horas. Uno de los argumentos por los cuales entendemos que sería un error escoger este horario es porque la luz natural es muy importante a nivel cognitivo. Por ejemplo, los adolescentes que llegan a las ocho de la mañana al instituto se meten en clase sin ver la luz. Pero luego hay otro elemento que es que la calidad de esa luz matutina es directamente proporcional a la calidad de la melatonina que segregas por la noche y que te hace dormir mejor. Los médicos del sueño se tiran de los pelos al escuchar a los que defienden el horario de verano.
- ¿Cuál es el siguiente paso previsto de cara a la implantación de esta reforma en Cataluña?
- De momento hay diez pruebas piloto de lo que llamamos 'Pactos del tiempo'. Son proyectos a nivel local donde se plantean medidas que pueden ser llevadas a cabo desde los propios municipios. Empezaron a formularse antes de verano y esperamos contar con una red de propuestas antes de las elecciones municipales.


Entrevista al Diario Vasco, el 3 d'octubre de 2019

7 de setembre de 2018

Canvi d'hora i productivitat

Es fa estrany que les organitzacions empresarials aquests dies no s'hagin pronunciat de manera incisiva sobre l'eventual supressió del canvi d'hora d'estiu i hivern. En aquest debat està en joc en part la competitivitat de les empreses. Un cop el Parlament Europeu i el Consell d'Europa donin llum verda a la mesura, cada Estat tindrà la competència de decidir quin horari escull. Al nostre país és especialment rellevant tenint en compte que ens situem a l'oest de l'horari continental GMT+1. Escollir l'horari d'estiu suposaria que durant un període de l'hivern, sortiria el sol a un quart de deu. I això vol dir que molts treballadors arribarien a la feina encara sent fosc.

S'han llegit coses interessants a les xarxes socials, el Doctor Albares alerta que el primer dilluns amb horari d'estiu es produeixen als Estats Units un 24% més d'infants cardíacs en relació a altres dilluns, a més d'un augment dràstic dels accidents de trànsit amb víctimes mortals. El Doctor Gonzalo Pin ens ho resumeix en un tuit de manera excepcional: "L'horari d'hivern vol dir més llum al matí, millor rendiment escolar i laboral, així com menys accidents de laborals i de trànsit" (que també poden ser laborals si són in itinere). Si bé és cert que hi ha menys llum a la nit també augmenta la probabilitat d'anar a dormir més aviat, evitant obesitat, diabetis, etc.

La principal conclusió és que les empreses haurien de tenir clar dues qüestions: 1) que l'horari més productiu i saludable és el d'hivern 2) que cal apostar per la compactació i les jornades intensives saludables que permetin sortir encara amb llum de la feina. En el debat del canvi d'hora també estem parlant de productivitat.

Publicat a Via Empresa, el 4 d'agost de 2018

Els efectes de dormir menys

L’associacionisme europeu en matèria horària i d’ús del temps està d’enhorabona. Els anys de treball han culminat amb una macroconsulta sense precedents pel que fa a la participació. La Comissió Europea proposarà suprimir la directiva 2000/84/EC i mantenir l’horari d’estiu.
És aquí on caldria matisar la proposta, ja que els experts aconsellen l’horari d’hivern. En l’àmbit global, l’elecció no té tanta transcendència. Sempre s’ha d’assumir que, per a un mateix horari, les persones que viuen més a l’est és lleven abans, per la llum del sol. Però el fet de mantenir l’horari d’estiu tot l’any suposaria que molts alumnes arribarien a classe a les fosques alguns dies d’hivern. Això podria passar factura en el rendiment escolar. També es notaria a la feina, ja que repercutiria negativament en com descansaríem a la nit. El que diuen els experts és que la qualitat de l’impacte de la llum al matí està vinculada amb la capacitat de segregació de melatonina al vespre. O sigui que si rebem poca llum al matí la qualitat del son pot minvar encara una mica més.

Publicat al Diari ARA, el 31 d'agost de 2018

Y ahora qué, ¿invierno o verano?


Una vez ratificada la hoja de ruta para suprimir la particular Directiva 2000/84 / EC del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a las disposiciones sobre la hora de verano; ahora el debate es en qué horario deberíamos situarnos. Jean-Claude Juncker ha aventurado a proponer el horario de verano para el conjunto de la Unión Europea, si bien no sería del todo conveniente esta iniciativa. 

El pasado abril en Barcelona, ​​la Sociedad Española de Sueño (SES) llegó a la conclusión de que era mejor mantener el horario de invierno, debido a que en caso contrario los días de invierno serían demasiado oscuros a primera hora, con lo que se tendería a retrasar aún más los horarios por la noche. Ahora bien, según la SES, ambos horarios tienen pros y contras. A nivel europeo, tampoco tiene tanta trascendencia qué horario se escoge, aunque siempre se debe asumir que para un mismo horario oficial, las personas que viven más al este se levantan antes y las que viven más al oeste lo hacen más tarde, por la luz del sol. 

Si mantenemos el horario de verano todo el año, los estudiantes, especialmente los adolescentes, llegarían al centro educativo a oscuras en algunos días de invierno, ya que el sol podría salir... ¡a las 9.15 horas! Esto llevaría dificultades a todos los niveles, probablemente en el rendimiento escolar, ya que mermaría su capacidad cognitiva a primera hora de la mañana. Algo parecido pasaría en los centros de trabajo. También habría un problema con la luz de la mañana que repercutiría negativamente en cómo descansaríamos la noche. Lo que nos cuentan los cronobiólogos es que la calidad del impacto de la luz por la mañana está directamente vinculado con la capacidad de segregación de melatonina por la noche. O sea que si recibimos poca luz por la mañana, la calidad del sueño puede disminuir aún un poco más.

Por otra parte, el anuncio del presidente de la Comisión Europea vuelve a abrir en nuestro país el debate sobre el huso confuso. Hay quien piensa que España debería volver al horario de Londres, que es el mismo de Portugal o Marruecos, pero no resolveríamos los retos en productividad o salud solo haciendo este cambio. Francia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda y Argelia (por influencia francesa) también deberían estar en el horario de Greenwich y no es así, y efectivamente no tienen los problemas que tenemos nosotros: jornadas partidas e interminables, retraso de comidas a franjas poco saludables, reducción de las horas de descanso... Desde el punto de vista estratégico y económico la pregunta que nos deberíamos hacer es si nos conviene estar en el horario del 'brexit' o de Portugal o nos conviene estar en el horario de Francia, Italia, Alemania y el Benelux. Las organizaciones empresariales parecen tenerlo claro. Difícilmente se provocará un cambio de huso por parte del Gobierno central sin su visto bueno

Finalmente, cabe destacar que este proceso es un triunfo del asociacionismo europeo en materia horaria y de uso del tiempo. Su movilización ha llevado a introducir el debate inicialmente en el Parlamento Europeo (febrero del 2018) y el posterior posicionamiento de la Comisión Europea, acompañada de una encuesta en la que han participado cerca de cinco millones de ciudadanos europeos.


Publicat el 31 d'agost de 2018 a El Periódico



30 d’agost de 2018

Es jubila l’Hernàndez, el meu metge de capçalera



Recordo com si fos ahir el dia que vaig llegir l’article del gran Carles Capdevila “Cada nit és el Dia Mundial de la Infermeria” (publicat al seu estimat Diari ARA el 12 de juny de 2016) en el que argumentava per què tenim un sistema sanitari millorable i al límit, però de gran qualitat i que sobretot funciona; i com davant d’això calia agrair-ho i defensar-lo.

Ho recordo aquests dies en motiu de la jubilació del que ha estat el meu metge de capçalera tota la vida. Em va conèixer quan encara ‘el consultori’ se situava al carrer Jansana, allà on s’acaba el barri de Santa Eulàlia i comencen els de Torrassa, Gornal i Can Tries, divisions d’uns barris fetes per les vies de la RENFE i el ja desaparegut en superfície ‘carrilet’. Amb escassos 8 o 9 anys en Jordi Hernàndez Amoròs va passar a ser una persona quotidiana i referent a la meva vida. Em venia a visitar a casa quan em trobava malament i sovint el visitàvem, també quan era el torn dels pares. A casa sempre comentàvem que l’Hernàndez era un metge atípic, teníem la sospita que evitava sempre que podia endollar-te medicaments i et recomanava prendre alternatives més naturals (un suc de taronja, descans, etc.) per evitar l’excés de químics. Per això a casa li teníem respecte i, amb els anys, estima. Ell ja parlava fa tres dècades  de la conveniència d’estils de vida saludable. També ens agradava pel seu raonable control de la incertesa clínica, que en certs moments pot generar estrès al pacient.

Ens coneixia, especialment la meva mare, i en els moments més delicats de la seva malaltia ens hi vam sentir acompanyats. Va començar el 2 de novembre de 1980 al CAP de Santa Eulàlia, i des de llavors hem passat 38 anys amb ell i ell amb nosaltres; que és com a ha de ser la relació entre el metge i la família; una relació còmplice, corresponsable. Des de l’any 85 més a prop de casa, a les instal·lacions de Mossèn Cinto Verdaguer. Amb ell hem vist els canvis que ha viscut el sector, per exemple com la informatització va fer desaparèixer l’assistència i el metge feia totes les funcions de l’auca: obrir la porta, fer receptes, etc. Temps moderns!

En els darrers anys, i fruit de la meva vida més pública, fèiem una mica tertúlia política. La que permetia la visita per evitar fer enfadar els pacients que hi esperaven el seu torn. Bé, val a dir que semblava més un monòleg, tenia missatges per a tothom: “digues-li al Junqueras que... digues-li aquell altre que...”. El seu posat seriós de tres dècades havia donat pas a un to més desenfadat. En part de la visita canviava el rol: ell es convertia en el ciutadà i jo en l’actor públic que l’escoltava i prenia nota. L’Hernàndez, de pare extremeny (de la mateixa comarca de l’Alcalde Corbacho, sempre m’ho recordava) i mare catalana s’havia convertit en un ferm militant ‘processista’. Fins el darrer dia de treball, també amb el seu llaç groc a la seva bata blanca, en defensa de les preses i els presos polítics.

La mare, el pare, tots tres, volem agrair l’Hernàndez el seu compromís vocacional amb la seva professió, amb els seus pacients, amb la seva comunitat, Santa Eulàlia. Et trobarem a faltar. 

16 de juliol de 2018

'Adiós' a regreso al futuro


En nuestro país tenemos todos los problemas acumulados sobre horarios y usos del tiempo, y esto motiva que con excesiva reiteración mezclemos conceptos que tienen naturaleza muy diferente. En buena parte tiene su lógica, somos un país que ha sido incapaz de cerrar ningún debate en todos los frentes posibles: el que hace referencia al huso confuso, el que tiene que ver con la conveniencia de hacer el cambio de hora en verano y en invierno (este no depende de nosotros exclusivamente como veremos), el que provoca la inexistencia de una cultura del tiempo a favor de modelos más eficientes y más flexibles, y finalmente el que hay detrás de las dos horas de desfase horario en relación al resto del mundo y que nos hace desayunar a las once, comer a las tres y cenar a las diez de la noche.

No es casualidad que finalmente hayamos sido capaces de ordenar los debates y proponer un gran acuerdo social en forma de pacto para la reforma horaria, impulsado el 17 de julio del 2017 y firmado por 110 actores institucionales y sociales del país. El Objetivo 2015 tiene como misión centrar los esfuerzos en mejorar el bienestar y buscar una vida más saludable. Hay dos debates, sin embargo, que exceden del marco competencial del Govern: el huso y el cambio de hora en verano.
La conciliación laboral, personal y familiar.

El huso horario –compete a cada estado la decisión de a cuál pertenecer– forma parte ya de uno de los elementos recurrentes de debate cada cierto tiempo. Hay quien argumenta que haciendo el cambio de hora se podría garantizar una mayor y mejor conciliación laboral, personal y familiar. Pero, a nuestro entender, tiene poco que ver. La prueba de que no tiene demasiada vinculación es que Francia y el Benelux también deberían retornar al huso de Greenwich y no sufren ni mucho menos los problemas que tenemos en nuestro país en cuanto a la falta de una distribución racional y más humanizada del tiempo de vida cotidiana. Aparte, cada vez que emerge el debate, las patronales recuerdan que habría que evaluar el impacto económico de abandonar el huso horario compartido con Portugal y... el 'brexit'.

Pero estos días, el debate público se centra en el peculiar cambio de hora ya que la UE ha puesto en marcha un proceso participativo para conocer qué piensa la ciudadanía sobre la idoneidad de mantener el ajuste en octubre y marzo. Debe de ser un indicador de las ganas que tiene la ciudadanía europea de olvidarlo el hecho de que los primeros días de votación la página web de la Comisión Europea se colapsó. La gente es consciente de que podemos estar ante el final del jet lag social que causa este cambio artificial. Del cuestionario, al cual se puede responder hasta el 16 de agosto, destaca si se está a favor de «mantener los actuales ajustes entre el verano y el invierno en todos los países de la UE» o por el contrario se da apoyo a «la abolición de estos cambios en todos los países miembros». En el caso de ser eliminado el cambio de hora, se pregunta a la ciudadanía si preferiría «mantener siempre el horario de verano» o quedarse «permanentemente en el horario de invierno». Finalmente, vale la pena la pregunta que hace referencia a los motivos por los que se está a favor del cambio: salud, ahorro energético, actividades de ocio, seguridad vial.

Poco menos de dos euros por persona

Para entender por qué la UE ha impulsado ahora un proceso de consulta popular, hay que recuperar la resolución que aprobó el Parlamento Europeo el 8 de febrero del 2018, para revisar la directiva 2000/84 /EC que obliga a todos los países miembros a avanzar y retrasar los relojes cada marzo y cada octubre. El documento cita informes que apuntan a que los días posteriores al cambio se registran más accidentes de tráfico. Pero también hacen referencia a los estudios médicos que contemplan las alteraciones del ritmo circadiano, el ciclo de 24 horas de las personas marcado por la influencia de la luz, y los efectos de salud asociados. Y, finalmente, la reducción del consumo energético, que en Catalunya es de 14 millones. Poco menos de dos euros por persona.

Pronto le explicaremos a nuestros hijos, hijas, nietos y nietas que antes, cuando eran las tres, había un día de octubre en que volvían a ser las dos, y que esto nos permitía bailar una hora más en la discoteca. Y viceversa, que un día de marzo, cuando eran las dos, pasaban a ser las tres, y que aquella noche trabajábamos una hora menos en el turno de noche. Se hará aún más difícil de entender la historia de aquellos gemelos en que el primero nació cerca de las tres y su hermano, minutos más tarde, es decir, cuando el reloj tenía que volver a marcar las dos y cinco. Por lo tanto, el segundo bebé es legalmente casi una hora mayor que el que nació primero. En esta vida todo se acaba, adiós pues a 'Regreso al futuro'. 






12 de juny de 2018

Ja som a la 5a Setmana dels Horaris!


La Setmana dels Horaris neix el 2014 com un espai per plantejar alternatives a la ciutadania, el teixit productiu i les institucions públiques amb l’objectiu d’induir un canvi d’estructures i cultural. Vol incidir de forma incisiva de manera que s'assoleixi l'adaptació a uns temps més humans i cívics en el marc de l'impuls de la Catalunya que ve. En definitiva, amb aquesta convocatòria, la cinquena, es pretén seguir consolidant el factor temps com a variable rellevant en la recerca de creixement i benestar. Aquesta és la primera edició d’ençà el 17 de juliol de 2017, quan el president Carles Puigdemont proposa la signatura del Pacte per a la Reforma Horària a institucions, actors i ciutadania en un acte solemne al Saló Sant Jordi del Palau de la Generalitat.

La Setmana ha estat inaugurada per Elsa Artadi, consellera de la Presidència del Govern de la Generalitat de Catalunya, que va donar el tret de sortida de més de 40 activitats programades amb la participació d’un centenar d’actors compromesos amb el desplegament del Pacte per a la Reforma Horària.
Al llarg de la Setmana (de l’11 al 15 de juny), diferents àmbits del Govern, institucions locals, empreses i entitats exposaran resultats de treballs realitzats i compromisos de futur per impulsar la Reforma Horària a Catalunya. Destaca l’impuls de l’aplicació de la Reforma Horària per a empreses i entitats, que estarà acompanyada d’uns premis anuals per al reconeixement de bones pràctiques. Amb la implicació de patronals i sindicats i altres institucions vinculades amb les àrees de persones a les organitzacions, el nou portal associat a una app vol ser el referent en bones pràctiques empresarials, amb la recollida d’un miler cada any. Cal demostrar que la Reforma Horària no es mou només en el camp teòric i polític, sinó que també avança diàriament a les nostres organitzacions.
"Tenim organitzacions al nostre país que tenen molt clar que uns altres horaris poden contribuir a fer-les més competitives alhora que saludables"
La nostra preocupació o desig és fer aflorar que tenim organitzacions al nostre país –i cada cop més- que tenen molt clar que uns altres horaris poden contribuir a fer-les més competitives alhora que saludables. Segons com s’organitzin els horaris, els estudis demostren que es pot aconseguir augmentar la productivitat fins a un 30%, reduir l’absentisme injustificat un percentatge similar, millorar el clima laboral i retenir el talent. No és poca cosa.
A l’àmbit municipal, es farà la presentació del Pacte del Temps (pacte local per la Reforma Horària) de Barcelona. S’impulsarà l’inici dels pactes també a Girona, Lleida, Molins de Rei, Prats de Lluçanès, Argentona, Premià de Mar, Esplugues, Cardedeu i Sant Cugat del Vallès. Alhora, Barcelona, Esplugues, Girona i Terrassa veuran com evolucionen les xarxes d’empreses i entitats per la reforma horària.
"Es pot augmentar la productivitat fins a un 30%, reduir l’absentisme injustificat un percentatge similar, millorar el clima laboral i retenir el talent"
Al llarg de la Setmanatambé veuran la llum informes per a l’acceleració sectorial relacionats amb l’economia social i el tercer sector social, les dones, etc. També se celebraran jornades de reflexió on destaca la Reforma horària i salut amb la participació d'experts i professionals de l'àmbit de la medicina clínica i laboral, la psicologia i la salut pública. En aquesta línia, s’impulsarà un treball sobre pràctica esportiva i reforma horària, amb la implicació de federacions esportives i municipis. Destaca també la inauguració de l’exposició promoguda per l’Institut Català de les Dones (Trobar temps dins del temps per a les dones) que romandrà al Museu Marítim de Barcelona del 8 al 14 de juny, i a La Bordeta (Barcelona), del 18 al 24 de juny.

Publicat a Via Empresa, l'11 de juny de 2018